A pocos minutos del hotel, Oñati sorprende por su riqueza arquitectónica y su entorno natural.
El Santuario de Arantzazu, obra clave de la arquitectura vasca contemporánea, se alza entre montañas y barrancos, creando una experiencia que combina arte, espiritualidad y paisaje. Es una visita ideal para quienes buscan un plan cercano, cultural y profundamente ligado a la identidad del territorio.