A menos de una hora de Palacio Soran, Donostia – Sansebasitan ofrece una combinación única de cultura, paisaje y alta cocina.
Pasear por La Concha, perderse por el casco viejo o descubrir sus bares de pintxos convierte cada visita en una experiencia sensorial.
La ciudad es perfecta para una escapada de día completo: mañana de playa o museo, almuerzo en una taberna tradicional y tarde tranquila entre boutiques, cafés y miradores. Su ambiente sofisticado y relajado la convierte en una de las visitas imprescindibles desde el hotel.