Desde Palacio Soran, los huéspedes pueden llegar fácilmente a Zumaia, uno de los paisajes más singulares y reconocibles de la costa vasca. Allí se encuentran los acantilados del Flysch, una formación geológica única donde millones de años de historia quedan expuestos en capas de roca perfectamente visibles. El contraste entre los estratos verticales, el azul del Cantábrico y la fuerza del oleaje crea un escenario espectacular que convierte la visita en una experiencia visual inolvidable.
La exploración del Flysch puede hacerse a pie, siguiendo senderos que bordean los acantilados, o en barco, una opción que permite apreciar la magnitud del fenómeno desde el mar. Ambas alternativas ofrecen una vivencia intensa y accesible para quienes se alojan en Palacio Soran, ideal para complementar la estancia con una escapada a un entorno natural extraordinario y lleno de carácter.